jueves, 30 de junio de 2011

¿RECUERDAS LO DEL PATO?

Había un pequeño nino visitando a sus abuelos en su granja. El tenia una resortera (catapulta) con la que jugaba todo el día, practicaba con ella en el bosque pero nunca daba en el blanco. Estando un poco desilusionado, regresó a casa para la cena.

Al acercarse a casa, divisó al pato mascota de la abuela. Sin poder contenerse, usó su resortera y le pegó al pato en la cabeza y lo mato.
Estaba triste y espantado, y todavia en pánico, escondió el cadáver del pato en el bosque. Pero se dio cuenta que su hermana lo estaba observando. Lucrecia lo había visto todo pero no dijo nada.

Despues de comer la abuela dijo, "Lucrecia, acompáñame a lavar los platos."
Pero Lucrecia dijo, "Abuela, Pedro me dijo que hoy quería ayudarte en la
cocina, ¿no es cierto Pedro? Y ella le susurró al oido: "¿Recuerdas lo
del pato?" Entonces, sin decir nada, Pedro lavó los platos.

En otra ocasión el abuelo preguntó a los niños si querían ir de pesca, y la
abuela dijo, "Lo siento pero Lucrecia debe ayudarme a preparar la comida." Pero
Lucrecia con una sonrisa dijo, "Yo si puedo ir, porque Pedro me dijo que a él
le gustaría ayudar." Nuevamente le susurró al oído "¿Recuerdas lo del pato?"
Entonces Lucrecia fue a pescar y Pedro se quedó.

Transcurridos muchos días en que estaba haciendo sus propias tareas y las de
Lucrecia, finalmente él no pudo mas. Fue donde la abuela y confesó que había matado al pato. Ella se arrodilló, le dio un gran abrazo y le dijo,
"Amorcito, yo ya lo sabia. Estuve parada en la ventana y lo vi todo, pero porque te amo te perdoné. Lo que me preguntaba era hasta cuando permitirías que Lucrecia te tenga como esclavo."

¿Hasta cuándo permitirás que tus pecados sin confesar te mantengan esclavo?
Hoy puedes gozar de la gloriosa libertad de los hijos de Dios.

jueves, 23 de junio de 2011

UN PEQUEÑO MOÑO BLANCO (moño es un lazo)


Una familia, cuyos padres eran fieles en su servicio a Dios, criaron a sus hijos en el temor al Señor y la obediencia a los preceptos bíblicos.  Tal como cada uno de nosotros actualmente debemos de hacerlo.
Sin embargo, el hijo mayor, de mas de 15 anos, un día fue a sus padres y les comentó que estaba  cansado de ir a la iglesia cada domingo y de reunirse con jóvenes aburridos que no apreciaban la vida tal y como él la veía.  Prefería reunirse con los jóvenes de su escuela que se divertían a lo grande en fiestas, reuniones y días de campo, etc., etc.  Es mas, quería ser como los demás jóvenes "normales", que a su edad ya vivían fuera del hogar y hacían lo que deseaban sin dar cuenta a nadie.
En ese momento los padres sintieron una gran tristeza y desilusión, la cual creció cuando su hijo, el mayor, su orgullo, se fue del hogar. Por un tiempo le siguieron el rastro, ya que a través de amistades y conocidos sabían sobre él, pero llegó el momento en que desapareció y no se supo nada acerca de su paradero.

Después de varios años de no saber sobre su hijo y con una gran tristeza acumulada, a pesar de tener a sus otros hijos con ellos (porque aunque tengas a tus demás hijos cerca, el que te falte uno te roba la felicidad y la paz de tu vida)  recibieron una carta. ¡Era de su hijo! Daban gracias a Dios porque estaba vivo. En ella, su hijo les menciona que actualmente está bien, que incluso tiene ya una familia, con esposa e hijos, que ha
tenido muchos tropiezos, que ha comprendido la falta que le hicieron sus padres en su crecimiento y maduración, y que ahora como padre que él es, entiende lo mucho que debieron haber sufrido por su partida, y que le ha sido muy difícil enviar esta carta, porque no sabe si algún día le perdonaran el que los haya abandonado y el sufrimiento que les causo.

Les comenta que él desea verlos y estrecharlos, mostrarles a su familia, pero les dice también que si no desean perdonarlo, él los entiende y que bien merecido se lo tiene. Es oportuno mencionar, que de la casa de los padres, podían verse las vías del tren, el cual pasaba cerca de ahí, por lo cual este hijo les escribe a sus padres que el y su familia pasaran en el tren y que al estar a bordo de el, les mostrara a sus hijos y esposa el hogar donde creció y que no debió nunca de abandonar.
Al final de la carta les menciona también que si acaso lo perdonaran, pusieran en el árbol del frente de su casa un moño blanco y que al ver él, desde el tren, ésta señal, pudieran bajarse y atreverse a llegar a su casa para abrazar a "sus viejos" y hermanos.
Cual seria su sorpresa que al pasar no vio un pequeño moño blanco, sino una grande, muy grande, sabana blanca que cubría por completo el árbol, la cual sus padres habían puesto para que supiera el tamaño de su perdón y lo mucho que siempre lo han amado, ya que para ellos siempre ha estado perdonado, por la sencilla razón de que nunca ha dejado de ser su hijo.

Hermanos, a veces pensamos y actuamos como si Dios nunca nos perdonará el haber desperdiciado tanto tiempo de nuestra vida, malgastando los talentos que Él nos ha dado, el poco interés que hemos mostrado en las cosas espirituales y en la santidad de nuestras vidas.  Creemos que ya es demasiado tarde para empezar de nuevo a relacionarnos con Dios de la manera como É quiere, como nuestro primer amor que debe ser, el número uno.

Al igual que en esta ilustración, es más, en mayor proporción por su infinito amor y misericordia, Dios nos espera para que hagamos aquellas cosas que él preparó de antemano para que anduviésemos en ellas, para conformarnos a la imagen de su Hijo. No sé que pruebas difíciles hayas pasado en tu vida, pero Dios está donde mismo, esperándote, para usar tu vida de tal manera que puedas decir que es realmente abundante, con sentido. 

martes, 21 de junio de 2011

DIOS TE NECESITA....

EL ÁRBOL DE MANZANAS


Hace mucho tiempo existía un enorme árbol de manzanas. Un pequeño niño lo amaba mucho y todos los días jugaba alrededor de él. Trepaba al árbol hasta el tope y el le daba sombra. El amaba al árbol y el árbol amaba al niño.
Pasó el tiempo y el pequeño niño creció y el nunca más volvió a jugar alrededor del enorme árbol.
Un día el muchacho regresó al árbol y escuchó que el árbol le dijo triste: "¿Vienes a jugar conmigo?" pero el muchacho contestó "Ya no soy el niño de antes que jugaba alrededor de enormes árboles. Lo que ahora quiero son juguetes y necesito dinero para comprarlos". "Lo siento, dijo el árbol, pero no tengo dinero... Te sugiero que tomes todas mis manzanas y las vendas. De esta manera tú obtendrás el dinero para tus juguetes". El muchacho se sintió muy feliz. Tomó todas las manzanas y obtuvo el dinero y el árbol volvió a ser feliz. Pero el muchacho nunca volvió después de obtener el dinero y el árbol volvió a estar triste.

Tiempo después, el muchacho regresó y el árbol se puso feliz y le preguntó: "¿Vienes a jugar conmigo?" "No tengo tiempo para jugar. Debo de trabajar para mi familia. Necesito una casa para compartir con mi esposa e hijos. ¿Puedes ayudarme?"... " Lo siento, pero no tengo una casa, pero...tú puedes cortar mis ramas y construir tu casa". El joven cortó todas las ramas del árbol y esto hizo feliz nuevamente al árbol, pero el joven nunca más volvió desde esa vez y el árbol volvió a estar triste y solitario. Cierto día de un cálido verano, el hombre regresó y el árbol estaba encantado. "Vienes a jugar conmigo? le preguntó el árbol. El hombre contestó "Estoy triste y volviéndome viejo. Quiero un bote para navegar y descansar. ¿Puedes darme uno?". El árbol contestó: "Usa mi tronco para que puedas construir uno y así puedas navegar y ser feliz". El hombre cortó el tronco y construyó su bote. Luego se fue a navegar por un largo tiempo.
Finalmente regresó después de muchos años y el árbol le dijo: "Lo siento mucho, pero ya no tenga nada que darte ni siquiera manzanas". El hombre replicó "No tengo dientes para morder, ni fuerza para escalar...Por ahora ya estoy viejo". Entonces el árbol con lágrimas en sus ojos le dijo, "Realmente no puedo darte nada.... la única cosa que me queda son mis raíces muertas". Y el hombre contestó: "Yo no necesito mucho ahora, solo un lugar para descansar. Estoy tan cansado después de tantos años". "Bueno,las viejas raíces de un árbol, son el mejor lugar para recostarse y descansar. Ven siéntate conmigo y descansa". El hombre se sentó junto al árbol y este feliz y contento sonrió con lágrimas.
Esta puede ser la historia de cada uno de nosotros. El árbol son nuestros padres. Cuando somos niños, los amamos y jugamos con papá y mamá... Cuando crecemos los dejamos .....sólo regresamos a ellos cuando los necesitamos o estamos en problemas... No importa lo que sea, ellos siempre están allí para darnos todo lo que puedan y hacernos felices. Tú puedes pensar que el muchacho es cruel contra el árbol, pero es así como nosotros tratamos a nuestros padres...
Valoremos a nuestros padres mientras los tengamos a nuestro lado y si ya no están, que la llama de su amor viva por siempre en tu corazón y su recuerdo te dé fuerza cuando estás cansado... 

viernes, 17 de junio de 2011

DIOS SI EXISTE....


Un hombre fue a una barbería a cortarse el cabello y recortarse la barba, como es costumbre.

En estos casos entabló una amena conversación con la persona que le atendía. Hablaban de tantas cosas y tocaron muchos temas. De pronto, tocaron el, tema de Dios.

El barbero dijo:
Fíjese caballero que yo no creo que Dios exista, como usted dice.

Pero, por qué dice usted eso? - pregunta el cliente.

Pues es muy fácil, basta con salir a la calle para darse cuenta de que Dios no existe. O...dígame, acaso si Dios existiera, habría tantos enfermos? Habría niños abandonados? Si Dios existiera, no habría sufrimiento ni tanto dolor para la humanidad. Yo no puedo pensar que exista un Dios que permita todas estas cosas.

El cliente se quedó pensando un momento, pero no quiso responder para evitar una discusión.

El barbero terminó su trabajo y el cliente salió del negocio.

Recién abandonaba la barbería, vio en la calle a un hombre con la barba y el cabello largo; al parecer hacía mucho tiempo que no se lo cortaba y se veía muy desarreglado.

Entonces entró de nuevo a la barbería y le dijo al barbero.

Sabe una cosa? Los barberos no existen.

Cómo que no existen? -pregunta el barbero-.

Si aquí estoy yo y soy barbero. - No! -dijo el cliente-, no existen, porque si existieran no habría personas con el pelo y la barba tan larga como la de ese hombre que va por la calle.

Ah, los barberos sí existen, lo que pasa es que esas personas no vienen hacia mi.

Exacto! -dijo el cliente-. Ese es el punto. Dios sí existe, lo que pasa es que las personas no van hacia él y no le buscan, por eso hay tanto dolor y miseria.

jueves, 16 de junio de 2011

¿ERES OPTIMISTA O PESIMISTA?

Oí una historia sobre dos gemelos que eran opuestos por completo. Aunque se criaron en el mismo hogar, los educaron las mismas familias, asistieron a la misma escuela y la misma iglesia, eran diferentes por completo. Uno de los dos era optimista y el otro era pesimista. Eso confundía de verdad a los psicólogos, de modo que les hicieron todo tipos de pruebas, pusieron muchos juguetes que valdrían miles de dolares en una habitación. Llevaron a la habitación al pesimista y le dijeron que podía jugar con cualquier juguete que quisiera. Uno pensaría que eso seria el cielo para cualquier niño, pero este niño pesimista comenzó a chillar solo tres minutos después de llevarle a esa habitación. En un circuito cerrado de televisión, le vieron sentarse en el piso, con lagrimas que corrían por sus mejillas y sollozando como si hubiera terminado el mundo. Uno de los psicólogos enseguida entro en la habitación para comprobar lo que sucedía. El niño dijo: ! aquí hay demasiados juguetes y no se con cual jugar¡. Eso es típico de un pesimista. Uno pensaría que seria capaz de encontrar algo bueno en esa habitación, pero se centro en lo negativo.
Después probaron al otro gemelo, el que era siempre optimista. Decidieron que el mejor ambiente donde poner a ese niño sería un piso cubierto de unos treinta centímetros de abono. Luego llevaron allí a ese pequeño optimista. le dijeron: "vas a estar aquí por un rato, así que acostúmbrate a esto". Dos minutos después vierton a ese niño por las cámaras dando vueltas, cantando, bailando, riendo, agarrando abono. !lo estaba pasando genial¡ estaba cubierto de abono de los pies a la cabeza y solo se reía. Así que el psicólogo entro en la habitación y le pregunto: ¿Que sucede? ¿Que estas haciendo?. El pequeño levanto la vista, le miró con una gran sonrisa y dijo: "con todo este abono de caballo, se que hay algún pony aquí debajo en algún lugar"
ESE ES EL TIPO DE ACTITUD QUE NECESITAMOS TENER TODO. CUANDO ESTÉS HUNDIDO HASTA LA RODILLA EN ESTIÉRCOL, !SOLO SIGUE BUSCANDO EL PONY¡