jueves, 28 de abril de 2011

"UN AMIGO ES AQUÉL QUE LLEGA CUANDO TODO EL MUNDO SE HA IDO"


"Mi amigo no ha regresado del campo de batalla, señor. Solicito permiso para ir a buscarlo", dijo un soldado a su teniente.
"Permiso denegado", replicó el oficial. "No quiero que arriesgue usted su vida por un hombre que probablemente ha muerto".
El soldado haciendo caso omiso de la prohibición, salió, y una hora más tarde regresó mortalmente herido, transportando el cadáver de su amigo.
El oficial estaba furioso: "Ya le dije yo que había muerto!!!!" Dígame ¿Merecía la pena ir allá para traer un cadáver?"
Y el soldado, moribundo, respondió: "Claro que sí, señor! Cuando lo encontré, todavía estaba vivo y pudo decirme: ¡Estaba seguro que vendrías!".

martes, 26 de abril de 2011

CARGANDO EL PASADO


Un día dos hombres iban caminando por el campo. Iban camino a otro pueblo para ayudar a traer la cosecha. Mientras caminaban, espiaron a una mujer que estaba sentada en la orilla del río. Ella estaba enojada porque no había un puente, y ella no podía cruzar al otro lado. El primer hombre ofreció amablemente, "Si quieres te podemos cargar hasta el otro lado del río" "Gracias" contestó ella, aceptando su ayuda. Así que los dos hombres juntaron sus manos, la levantaron entre los dos y la cargaron hasta el otro lado del río. Cuando llegaron al otro lado, la bajaron y ella siguió su camino.
Después de que los campesinos caminaron otro tramo, el segundo hombre empezó a quejarse. "Mira mi ropa," dijo, "Esta toda sucia por haber cruzado a esa mujer por el río. Y mi espalda todavía me duele por haberla cargado. Siento que se me esta acalambrando." El primer hombre simplemente sonrió y asintió con su cabeza.
Un poco más adelante, el segundo hombre se quejó otra vez, "Mi espalda me duele tanto, y todo es porque tuvimos que cargar a esa loca mujer para cruzar el río! No puedo seguir adelante por el dolor." El primer hombre miró a su compañero, que ya estaba tirado en el suelo quejándose y le dijo "¿Te has preguntado porqué yo no me estoy quejando?" "Tu espalda te duele porque todavía estás cargando a la mujer. Pero yo ya la bajé varios metros atrás."

Así es como somos muchos de nosotros cuando tratamos con nuestras familias y compañeros. Somos como el segundo hombre que no lo puede dejar ir. Queremos hacerles saber el dolor que todavía sentimos por algo que ellos hicieron en el pasado. Cada vez que podemos se los tratamos de recordar

lunes, 25 de abril de 2011

ZANAHORIA, HUEVO O CAFÉ


Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.

Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir
palabra.

La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café y lo puso en un tercer recipiente.

Mirando a su hija le dijo: "Querida, ¿qué ves?" -"Zanahorias, huevos y café" fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el
huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.

Humildemente la hija preguntó: "¿Qué significa esto, padre?" El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil,
su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos; después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.

"¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, o un
despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido?

¿O eres como un grano de café? El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu
alrededor mejoren.

Y tú, ¿cuál de los tres eres?

viernes, 22 de abril de 2011

EL AGUIJÓN DE LA AVISPA

Una familia estaba viajando en su carro con las ventanas abajo disfrutando del aire fresco del verano cuando, de repente, una avispa grande y negra entró por la ventana y empezó a zumbar por todo el carro.

La niña pequeña, alérgica a las avispas, estaba en el asiento atrás atemorizado.  Si la avispa la picara pudiera morir dentro de una hora.
El padre maneja el carro al lado de la carretera, lo para e intenta agarrar la avispa.  De repente lo atrapa con su puño y espera lo inevitable.  La avispa lo pica y el padre, con gran dolor, deja suelto la avispa.
Viendo que la avispa está volando de nuevo la hija vuelve a su estado de pánico.
“¡Papá, me va a picar!”, grita la niña.
Su padre, bien calmado dijo, “no mi hija.  No te va a picar.  Mira a mi mano.  El aguijón de la avispa está en mi mano.  Ya no te hará ningún daño hija.”
I Corintios 15:55 - “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?”
Juan 20:27 – “Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.”
Cristo tomó el aguijón del pecado de Satanás en sus manos.  Ya no te pude hacerte daño.

miércoles, 20 de abril de 2011

¡¡¡¡ QUE POBRE CONOCIMIENTO BÍBLICO !!!!


A un candidato para ser miembro de una iglesia se le preguntó, "¿Qué parte de la Biblia le gusta más?" El contestó: "Me gusta más el Nuevo Testamento." Después le preguntaron, "¿Cuál libro del Nuevo Testamento es su favorito?" El respondió: "El Libro de las Parábolas, Hermano." Ellos después le pidieron que les relatara una parábola para que el comité de membresía escuchara. Y un poco incierto, comenzó…
"Hubo una vez un hombre que viajaba de Jerusalén a Jericó, y cayó en mando de ladrones; y los espinos crecían y ahogaron al hombre. Después siguió su camino y visitó a la Reina de Sabá, y ella le dio al varón, hermano, mil talentos de plata y cien mudas de vestidos. Y él se subió a su carro y se fue manejando enfurecido, y mientras manejaba, pasó debajo de un árbol y sus cabellos se enredaron en una rama y ¡se quedó allí colgado! Y estuvo colgado muchos días y muchas noches. Los cuervos le trajeron alimento para comer y agua para beber. Y una noche mientras dormía colgado, su esposa Dalila llegó y cortó su cabello, y así cayó en los pedregales. Y comenzó a llover, y llovió 40 días y 40 noches. Y el varón se escondió en una cueva. Después continuó su camino y conoció a un hombre que le dijo: ‘Venid a cenar conmigo.’ Pero él le respondió: ‘No puedo ir, pues tengo una esposa.’ ¡Y el hombre su fue por los caminos y por los vallados y le forzó a entrar! Entonces vino a Jerusalén y vio a la reina Jezabel sentada en lo alto de una ventana del muro. Cuando ella lo vio, se rió, y él dijo: "Echadla fuera de ahí." Y la echaron fuera. Y él dijo: "Echadla de nuevo." Y la echaron fuera setenta veces siete. ¡Y los pedazos que recogieron llenaron doce cestas! Ahora, ¿de quién será esposa en el día del juicio?"
¡El Comité de Membresías acordó que éste en verdad era un candidato muy conocedor!

lunes, 18 de abril de 2011

La decisión de hacer lo correcto estará siempre dentro de ti.


E
ste antiguo cuento de México nos recuerda que la honradez de un corazón tiene el poder de llevar a otros por el buen camino. Hace tiempo, durante los días del imperio Azteca, gobernaba un emperador al que a veces le gustaba disfrazarse y recorrer solo las calles de la ciudad y los caminos del campo.  Sabía que sus súbditos hablarían mucho más abiertamente y sin miedo con un simple extraño que con su propio emperador, y así se enteraba personalmente de muchas cosas acerca de su pueblo.  Un día, el emperador estaba recorriendo disfrazado los campos cuando se encontró con un pequeño campesino que recogía unos cuantos palos de leña para que su familia pudiese hacer la comida.
_Trabajas duro, pequeño amigo -dijo el emperador-, pero ahí apenas tienes madera suficiente para encender una hoguera,
_ ¿Por qué no vas a ese espeso bosque de la colina? Hay muchas ramas.  El chico negó con la cabeza. Esa colina pertenece al emperador, que lo ha reservado para sus partidas de caza. Nadie puede entrar sin su permiso y recoger madera allí significaría mi muerte instantánea.
- Sólo si te descubren -sonrió el emperador
-. Ahora el bosque está solo, podrías entrar y salir fácilmente sin que te vieran. - Gracias por el consejo, respondió el niño con frialdad, pero creo que sólo recogeré lo que hay aquí.
-¡Pero, piensa en toda la madera que va a desperdiciarse tirada en el suelo del bosque! Tu emperador debe ser un soberano egoísta y cruel si no quiere compartirla contigo.
- Es cierto que es una ley dura e injusta, dijo el niño. El emperador no usa esa madera y, aun así, se la niega a muchos que la necesitan. Pero ¿voy a actuar mal sólo porque la ley sea injusta? No entraré en el bosque, mientras haya un camino mejor.  Al día siguiente un mensajero real le ordenó a toda su familia que fuera de inmediato a palacio. Partieron llenos de miedo, temblando, incapaces de imaginar por qué los habrían llamado.  Los llevaron ante el emperador. –
 ¡Sois el que me incitaba a entrar en el bosque real! exclamó. - No temas, dijo el emperador. Te negaste a robar cuando tuviste oportunidad de hacerlo e insististe en obedecer la ley del emperador. Quiero conocer a tus padres, te han educado bien y serán recompensados. Señaló un arcón lleno de oro, el suficiente para que se olvidaran de las necesidades en su humilde hogar durante el resto de su vida. Y tenias razón en cuanto a mi ley es injusta. A partir de ahora el bosque real está abierto a todo el mundo. Tomó al niño campesino del brazo. 
-       Te preguntabas si no habría otra forma mejor: -dijo-. Sí que la había, tu virtud ha llegado al corazón del emperador.
La decisión de hacer lo correcto estará siempre dentro de ti.

martes, 12 de abril de 2011

¡¡¡ LIBRETA DE CALIFICACIONES!!!



( Debo aclarar que en Venezuela se evalúa del 1 al 20, por debajo de Diez está aplazado el alumno.)  
Un hombre contó su experiencia, en la escuela de su hijo así:

Era miércoles, 7:00 p.m., llegué puntual a la escuela de mi hijo.

- No olviden venir a la reunión, es obligatoria - fue lo que la
maestra escribió en el cuaderno del niño.

- ¡Qué se cree esa maestra...! ¿....Cree que podemos disponer del tiempo a
la hora que ella diga? Si supiera qué importante era la reunión que
tenía a las 6:30 p.m., de aquí dependía un buen negocio y... ¡tuve que
cancelarla!...

Ahí estábamos todos, papás y mamás, la maestra empezó puntual,
agradeció nuestra presencia y empezó a hablar.

No recuerdo qué dijo, mi mente estaba pensando cómo resolver lo de ése
negocio.

Juan Rodríguez!... escuché a lo lejos. ¿No está el papá de Juan
Rodríguez? dijo la maestra.

- Sí, sí, aquí estoy!! Contesté pasando a recibir la boleta de mi hijo.

Regresé a mi silla y me dispuse a verla.

- ¡¡¡¡¡ ¿Para esto vine? .. ¿Qué es esto?...  !!!!!

La boleta estaba llena de rojos 08's y 07's. Guardé las calificaciones
inmediatamente, escondiéndola para que ninguna persona viera las
porquerías de calificaciones de mi hijo.

De regreso a la casa aumentó más mi coraje a la vez que pensaba....,
¡si le doy todo! ¡Nada le falta ¡Ahora sí le va a ir muy mal!...

Me estacioné y salí del carro, entré a la casa, tiré la puerta y grité:

- Ven acá Juan!!!

Juan estaba en su recámara y corrió a abrazarme.

- ¡Papi!...

- ¡Qué papi, ni que nada!- Lo retiré de mí, me quité el cinturón y no
sé cuantos correazos le di, al mismo tiempo que decía lo que pensaba
de él.

¡¡¡¡ Y te me duermes en este momento!!! .... terminé.

Juan se quedó llorando, su cara estaba roja y su boca temblaba.

Mi esposa no dijo nada, solo movió la cabeza negativamente y se fue....

Cuando me fui a acostar, ya más tranquilo, mi esposa me entregó otra
vez la libreta de calificaciones de Juan, que estaba dentro de mi saco
y me dijo: Léela despacio y después toma una decisión....

Ésta decía así:

BOLETA DE CALIFICACIONES DEL PAPÁ
 

 ActividadCalificación
1Tiempo que le dedica a su hijo
07
2En conversar con él a la hora de dormir
08
3En jugar con él
07
4En ayudarlo a hacer la tarea
08
5En salir de paseo en familia
07
6En contarle un cuento antes de dormirse
08
7En abrazarlo y besarlo
07
8En ver la televisión con él
08



Me levanté y corrí a la habitación de mi hijo, al verlo quise llamarlo
y se me hizo un nudo en la garganta y dos gruesas lágrimas rodaron por
mi mejilla en ese instante lo abracé y lloré ... Quería regresar el
tiempo, pero era imposible...

Juanito abrió sus ojos, aún estaban hinchados por sus lágrimas, me
sonrió, me abrazó y me dijo: ¡te quiero papi! ... Cerró sus ojos y se
durmió ...

¡Que duro es ver nuestros errores como padres desde esta perspectiva!....

Démosle el VALOR a lo que realmente es de valor para nosotros: Nuestra
familia!!!

HAY MUCHAS PERSONAS QUE DESEAN UN HIJO Y NO LO TIENEN, DIOS TE DIO UNA
FAMILIA APRECIALA, AMALA, COMPRENDELA.

EL DIA DE MAÑANA EL SEÑOR TE PEDIRÁ CUENTAS POR TU FAMILIA Y ¿QUE LE
VAS A CONTESTAR?