jueves, 12 de mayo de 2011

rum rum busca el camino a la felicidad

"LE DIO EL JAMÓN MÁS GRANDE"

Si tienes tendencias a ser avaro, procura ser lo más generoso posible, como lo hizo un campesino rico del Estado de Nueva York, del cual me han contado.


Antes de su conversión era muy miserable. Poco después de que aceptó a Cristo, se le presentó un pobre que había perdido todas sus posesiones en un incendio. El campesino resolvió darle algunos comestibles, y pensó que entre ellos le daría un jamón. Cuando iba a buscarlo, el Diablo le susurró al oído: "Dale el más chico que tengas."
Luego de una lucha, el hombre sacó el jamón más grande que pudo encontrar. Entonces el Diablo le dijo: "¡Eres un tonto!"
El campesino le dijo: "Mira, Diablo: si no te callas, le voy a dar a este hombre todos los jamones que tengo en la despensa."

miércoles, 11 de mayo de 2011

"JUZGADO INJUSTAMENTE"


Hola. 

Cuando de problemas se trata, la mayoría de nosotros somos expertos, claro que mientras estemos en este cuerpo terrenal, el curso no ha acabado, seguimos viendo teoría y haciendo practicas, jaja. Hay dificultades de todos los tamaños y colores, es decir, para todos los gustos.

Puede que, estar en medio del “horno del problema” no sea el mejor momento y lugar de tu vida. Simplemente no ves la salida y llegas a creer que, aun Dios mismo es un espectador más desde la distancia.
En realidad el trasfondo de todo esto es maravilloso, y hasta podría sonar irónico, pero LOS IMPOSIBLES DEL HOMBRE SON LOS MEJORES MOMENTOS DE DIOS.

Dios esta en el asunto, sino me crees te lo voy a ilustrar:


“Cuenta una antigua leyenda, que en la Edad Media un hombre virtuoso fue injustamente acusado de un delito que no cometió. En realidad, el verdadero autor era una persona muy influyente del reino, y por eso, desde el primer momento se procuró un “chivo expiatorio”, para encubrir al culpable.
El hombre fue llevado a juicio ya conociendo que tendría escasas o nulas esperanzas de escapar al terrible veredicto: ¡La horca! El juez, también comprado, cuidó no obstante, de dar todo el aspecto de un juicio justo, por ello dijo al acusado: “Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor, vamos a dejar en manos de él tu destino: Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras ‘culpable’ e ‘inocente’. Tú escogerás y será la mano de Dios la que decida tu destino”. Por supuesto, el mal funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda: ‘culpable’. Y la pobre víctima, aún sin conocer los detalles, se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa. No había escapatoria. El juez ordenó al hombre tomar uno de los papeles doblados. Este respiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados, y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y con una extraña sonrisa, tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca, lo tragó rápidamente. Sorprendidos e indignados, los presentes le reprocharon.. pero.., qué hizo?.. y ahora cómo vamos a saber el veredicto? Es muy sencillo, respondió el hombre…es cuestión de leer el papel que queda, y sabremos lo que decía el que escogí. Con un gran coraje disimulado, tuvieron que liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo”
Por más difícil que se presente la situación, nunca dejemos de buscar la salida, ni de luchar hasta el último momento. Muchas veces creemos que los problemas no tienen solución y nos resignamos.  


Óyeme, Dios no se ha desmayado ni esta con las manos atadas. No olvidemos las palabras del Señor: “Lo que es imposible para el hombre, es posible para Dios” (Lc. 18:27). Y añado: “Jesús dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible” (Mr. 9:23). Y sabes, sé de lo estoy hablando, yo soy testigo presencial de su poder en medio de mis imposibilidades.

Oh cuan grande es esto…   El es el mismo por siempre!!

Slds y bendiciones


Lorwam Suarez
Conferencista
Mensaje de Vision y Poder

martes, 10 de mayo de 2011

LA NARANJA Y EL ATEO



Un ateo dictaba una conferencia ante un gran auditorio, y después de haber finalizado su discurso, invito a cualquier que tuviese preguntas a que subiera a la plataforma. Después de unos momentos un hombre que había sido bien conocido en la localidad por su afición a las bebidas embriagantes, pero que había sido salvo recientemente, acepto la invitación, y sacando una naranja del bolsillo comenzó a pelarla lentamente.
El conferencista le pidió que hiciera la pregunta; , pero el hombre continuo imperturbable pelando la naranja, al termino de lo cual, se la comió. Cuando termino de comérsela se volvió al conferencista y le preguntó:
-¿Estaba dulce o agria?
-No me pregunte tonterías – respondió el orador con señales evidentes de enojo-. ¿Cómo puedo saber el gusto si no la he probado?
El borracho convertido respondió entonces:
-Y ¿cómo puede usted saber algo de Cristo si nunca lo ha probado?

lunes, 9 de mayo de 2011

LAS RANAS Y EL HOYO


Un grupo de ranas iba atravesando un bosque y dos de ellas cayeron en un hoyo muy profundo, el resto de las ranas se reunieron alrededor del hoyo y al ver que este era muy profundo, les dijeron a las dos ranas que se dieran por muertas. Las dos ranas ignoraron los comentarios y trataron de saltar con todas sus fuerzas para salir del hoyo, mientras  que las demás continuaban diciéndoles que se detuvieran, que se dieran por muertas. Finalmente, una de las ranas se dio por vencida, haciendo caso a las demás, se dejó caer al suelo y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como pudo, mientras que las otras ranas le gritaban que no sufriera intentando salir y que se dejara morir, la rana saltaba más y más fuerte, hasta que logro salir. "Esta rana era sorda", por eso, ella había pensado en todo momento que sus compañeras le animaban a salir. La historia nos enseña dos lecciones: Nuestra boca tiene el poder de la vida y la muerte, una palabra de aliento a alguien que esta pasando por un mal momento puede reanimarlo y ayudarlo a salir adelante. Una palabra destructiva puede ser lo único que se necesite para matarlo. Seamos cuidadosos con lo que decimos. Que tu boca siempre tenga una palabra de aliento para todos aquellos que cruzan tu camino. Echále ganas y mucho ánimo..!!  Bernabé Sánchez

miércoles, 4 de mayo de 2011

¿Como llego al éxito el pintor Albrecht Durer?


En el siglo 15, en un pueblito cerca de Nuremberg, Alemania, vivió una familia de 18 hijos. ¡Dieciocho! Para simplemente mantener comida sobre la mesa para esta multitud, el padre y cabeza de la familia, que era relojero por profesión, trabajó casi dieciocho horas al día en su profesión junto con otros varios trabajos que podía encontrar en su vecindad.
A pesar de su aparentemente desesperada condición, dos de los hijos del padre Albrecht Durer tenían un sueño de que los dos podían algún día perseguir una carrera de arte. A la vez, sabían que su padre nunca podía pagar para mandarlos a estudiar a la Academia de Arte en Nuremberg.
Después de muchas discusiones por las noches en una cama bien llena con hermanos, los hermanos hicieron un pacto entre los dos. Al echar un volado, el que perdiera, bajaría a las minas cerca de la casa a trabajar y así sostendría los estudios de su hermano en la Academia de Arte.
Luego, cuando el hermano que ganó el volado terminara sus estudios que serían cuatro años, él sostendría a su otro hermano - o con las ventas de su arte o, si fuera necesario, trabajando en las mismas minas.
Echaron el volado después del culto dominical. Albrecht Durer el hijo ganó y su hermano Albert bajó a las minas peligrosas para empezar su parte del pacto. Por los siguientes cuatro años, Albert fielmente pagó por los estudios de su hermano, cuyos trabajos de arte fue un exitaso casi de inmediato. Sus trabajos de madera, pintura y dibujos eran todos mucho mejores que los de sus propios maestros y para cuando se recibió, estaba ganando bastante dinero por sus obras.
El joven artista regresó a su pueblito y la familia Durer hizo una fiesta de comida en la casa para celebrar el triunfo de Albrecht. Después de una buena y larga comida memorial, puntuado con música y risa, Albrecht se levantó de su posición de honor en la mesa para brindar por su amado hermano por sus años de sacrificio que hizo para que Albrecht pudiera cumplir con sus deseos de ser artista. Sus palabras al concluir su discurso fue, "Y ahora mi querido y bendito hermano mío, ahora será tu turno. Tu ahora podrás ir a Nuremberg para perseguir tu propio sueño mientras que yo ahora te mantengo con todo lo que necesitas".
Todas las cabezas de los reunidos en la mesa dieron la media vuelta para ver la cara del Albert que estaba sentado al otro extremo de la mesa. Lágrimas estaban trazando su triste cara mientras Albert asentaba con su cabeza de lado a lado diciendo, "no, no, no, no".
Al fin, se levanta Albert, limpia sus lágrimas de sus mejillas, mira a las caras de su amada familia y, levantando cuidadosamente sus manos y colocándolas cerca de su mejilla derecha dijo con mucha ternura, "No, hermano. Ya no puedo ir a Nuremberg. Para mí es demasiado tarde. Mira…..mira lo que cuatro años en las minas ha hecho a mis manos. Los huesos de cada dedo han sido destrozados por lo menos una vez y ahora, a causa del trabajo en las minas, estoy sufriendo de artritis en mi mano derecha tanto que ni puedo levantar mi vaso y brindar en honor tuyo, mucho menos tratar de pintar y dibujar. No hermano, para mí es demasiado tarde."
Más de 450 años han pasado. Hoy en día las cienes de obras de arte de Albrecht Durer aparecen en casi cada museo de mayor importancia en este mundo. Pero es posible que tu, como casi todos en el mundo, reconocerán solamente una obra de Albrecht Durer y a lo mejor tienes una reproducción de esta obra colgado en tu casa u oficina.
Un día, para hacer homenaje a todo lo que sacrificó su hermano Albert, Albrecht Durer cuidadosamente y detalladamente dibujó las manos abusados de su hermano. Las llamó simplemente "Manos" pero el mundo entero abrió su corazón a esta gran obra de maestro y renombraron esta obra "Manos Orando".
La próxima vez que veas esta obra, piensa en esto: ¡Nadie …..pero nadie llega al éxito solo! Tu éxito cuesta el amor y sacrificio de alguien en tu vida.